viernes, 13 de agosto de 2010

"La ley de Murphy"

Cuando una sale con un chico que recién conoce, o que conoce poco, pone un poco de esperanza. Automaticamente pensas,¿y si me caso con este pibe?,¿Y si es el amor de mi vida?,¿Será el padre de mis hijos?
¿No les pasa? Seamos honestas, siempre en algún momento de la cita, lo pensamos.
Que después nos demos cuenta de que el pibe es un idota, o que la tiene chica, o que garcha mal, eso es otra cosa. Y la ilusión desaparece inmediatamente.
Hace unos meses atrás conocí un chico, un año más grande que yo, separado y con un hijo.
Este chico, muy atento, me llamaba para concretar una cita y yo por diferentes motivos y en distintas ocaciones, no podía combinar con el para salir.
En uno de estos llamados frecuentes logramos combinar para juntarnos. El muy atento me pasó a buscar por casa y me invitó a tomar algo. La verdad es que no me sentía atraída por este chico, no demasiado, pero como es algo que me pasa seguido no le dí importancia y seguí adelante.
En el bar empezamos a hablar cada uno de su vida, el de sus cosas yo de las mías, (vale aclarar, el hablaba más que yo) del trabajo y demás, les juro, a mi no me importaba nada lo que estaba diciendo este persona, al punto que lo miraba, asentía con la cabeza, pero en verdad no lo estaba escuchando.
El se me acreca y me empieza a besar y de un beso a otro me invita a otro lugar mucho más comodo. Yo acepté. Ya en la cama con esta persona me dí cuenta de que no la estaba pasando nada bien, pero nada, entonces me levanté y me empece a vestir por que me quería ir.
El chico muy caballero no me dijo nada, y empezó a vestirse el también.
Nos subimos al auto y en el camino el flaco siguió hablando, de sus cosas, de su trabajo, de su socio y a mi NO ME IMPORTABA. Llegamos a mi casa, lo saludo me bajo del auto y puedo decir que ahí, recién ahí me dí cuenta de que el chabón no me gustaba nada.
En la semana siguiente el pibe ni me llamó, claro está que yo no esperaba eso, para mi, mejor. Pero a la semana siguiente me empezó a llamar con mucha frecuencia e insistencia para volver a verme.
Cada vez que me llamaba, yo lo esquivaba muy elegantemente, primero dicendo que tenía que estudiar, despues diciendo que estaba con mucho trababjo y todo ese tipo de excusas que inventaba para no salir otra vez con el.
Y yo me pregunto, esta es mi reflección personal:¿Porque cuando no nos gustan, nos llaman, nos persiguen, nos buscan en facebook, nos mandan mail y todas esas cosas?
Y cuando nos gusta alguien, ese alguien no hace nada de nada.¿Porque?
¡Hay! ¿¡Será por la Ley de Murphy?!

martes, 10 de agosto de 2010

"El profe"

La historia con el profesor, siguió.
Estaba en la casa de San,tomando un café con leche, cuando suena mi celular.
La casa tiene dos plantas y el celu lo había dejado arriba.Justo escucho que la hermana de mi amigo me dice que estaba sonando mi teléfono.
Sin pensar y sin animos de esperar ningún mensaje, más que los del 1611, la promo duplicate y todos esas publicidades que nos hacen pensar que nadie nos quiere. Por que hay veces que mi celular solo suena para recibir esos mensajes o la típica llamada de papi.
Pero para mi sorpresa, el mensaje era de mi profesor. Mi emoción no tenía control, empecé a saltar y a abrazar a mi amigo, estaba muy contenta.
El texto decía así -Soy #$%&, que haces es el sábado?-
A lo que rápidamente conteste -Nada, ¿que me propones?
Y me responde que me quería invitar a ver unas bandas, a tomar unas cervezas y ver que pintaba después.
Acordamos una hora y un lugar.
Llegó el sábado y mi preparación para la cita duró medio día, como digo siempre, me hice un day spa, pero hecho en casa.
A la hora indicada nos encontramos, hay chicas no se imaginan, estaba tan lindo. Ahí me di cuenta de que me gustaba,más de lo que yo pensaba.
Vamos hacia el bar y nos damos cuenta que estaba cerrado, y decidimos ir para palermo. Ya en el barrio de los bares, nos ponemos a caminar en busca un bar.
Charlando de una cosa y de otra nos empezamos a besar y nos dimos cuenta que lo de la cerveza iba a quedar para otro momento. Claro está que nos fuimos a un hotel.
La cosa fue muy rápida, en menos de dos minutos ya estábamos desnudos y tirado en la cama.
El sexo, no era el mejor, pero por lo menos a este se le paraba y no la tenía chica.
Entonces, tiene que ver todo con la cabeza, por que este no es el gran amante, pero igual estaba bueno el sexo, ¿Será que me gusta y por eso no importa si garcha bien o mal?
Que jodidas que somos las minas, ¡¿eh?!
Bueno, la salida con el profe terminó en un bar tomando unas cervezas y con la promesa de volvernos a ver otro momento.
La ilusión para mi ya no es la misma, lo bajé del pedestal en cual yo lo había puesto.